Las charcas de agua caliente en la zona del Geysir son de distintos tipos. La zona al oeste y al sur del Geysir está compuesta por las típicas charcas de agua caliente; es decir, están compuestas de agua caliente que fluye hasta la superficie desde el interior de la corteza terrestre a través de estrechas grietas. La temperatura de dichas charcas es de hasta 100 grados y algunas de ellas se encuentran constantemente en ebullición. Si la temperatura en el interior supera el grado de ebullición, el agua caliente sale disparada hacia arriba y pasan a ser denominados Geysers. A unos 23 metros de profundidad dentro de la chimenea del Geysir la temperatura del agua alcanza los 120 grados de temperatura. El peso del agua que se encuentra por encima hace que el agua hirviendo no salga a la superficie. A una profundidad de 16 metros la temperatura del agua aveces sobrepasa el punto de ebullición, lo cual se aprecia en la superficie en forma de turbulencia. Esta turbulencia (agua hirviendo) puede aumentar hasta el punto que el agua por encima es levantada ligeramente, lo cual provoca una reacción en cadena. La presión desciende y permite que más cantidad de agua entre en ebullición y el agua se convierta en vapor, resultando en una erupción del Geysir. Cuando todo el agua ha sido expulsada al exterior, el agua que llega del interior de la tierra se transforma de inmediato en vapor. A la erupción de agua le sigue una erupción de vapor con el consecuente ruido. La erupción con agua tiene una duración de varios minutos y una vez que concluye la fase de vapor, las grietas en el interior de la tierra se encuentran totalmente limpias de agua y tardarán entre 8 y 10 horas en alcanzar su estado inicial.














